Tratamientos Láser
Depilación láser definitiva en Tel Aviv: la guía completa
Iniciar un protocolo de depilación láser siempre plantea las mismas preguntas: ¿cuántas sesiones hacen falta realmente?, ¿qué equipo utilizar según el tipo de piel? y ¿a quién confiar un procedimiento que sigue siendo, ante todo, un acto médico? Esta guía repasa, sesión por sesión, lo que implica una depilación láser definitiva realizada por un médico.
El principio: dirigirse al folículo piloso, no a la piel
El láser de depilación se basa en un principio llamado fototermólisis selectiva. El haz de luz es absorbido por la melanina contenida en el vello, que se calienta y destruye el folículo piloso en su raíz, sin dañar la piel circundante cuando los parámetros están correctamente ajustados.
Esta precisión es lo que explica por qué la depilación láser debe seguir siendo un acto médico: la longitud de onda, la energía administrada y la duración del impulso deben adaptarse al color de la piel, al grosor del vello y a la zona tratada. Un mal ajuste expone a un riesgo de quemadura o de mancha, en particular en las pieles morenas o bronceadas.
Qué equipo, para qué fototipos
La consulta del Dr. Mergui utiliza la plataforma Alma Harmony XL Pro, un sistema reconocido por su versatilidad. Su principal ventaja: un sistema de enfriamiento integrado que protege la epidermis durante el disparo, lo que permite tratar con seguridad todos los fototipos, desde la piel muy clara (fototipo I) hasta la piel muy oscura (fototipo VI).
Es un punto importante, ya que muchos láseres de depilación más antiguos o menos versátiles siguen siendo riesgosos en pieles morenas: el contraste insuficiente entre la melanina del vello y la de la piel aumenta el riesgo de lesión cutánea. La posibilidad de adaptar la longitud de onda a cada fototipo es lo que hace que el protocolo sea accesible para todos. Encuentre el detalle completo en la ficha de depilación láser definitiva del sitio.
La escala de Fitzpatrick, para entender los fototipos
Los fototipos de Fitzpatrick clasifican la piel en seis categorías (I a VI), desde la piel muy clara que nunca se broncea (I) hasta la piel muy oscura que nunca se quema (VI), según su reacción natural al sol. Esta escala sirve de referencia a todo médico especialista en láser para elegir la longitud de onda y la energía adecuadas: cuanto más oscura es una piel, más melanina de fondo contiene, y más preciso debe ser el ajuste para dirigirse al vello sin calentar excesivamente la epidermis circundante.
El enfriamiento, la clave de la comodidad y la seguridad
El sistema de enfriamiento integrado en la pieza de mano no es solo una cuestión de confort: reduce la temperatura de la superficie de la piel justo antes y durante el disparo, lo que protege la epidermis del calor y permite utilizar una energía más elevada, por tanto más eficaz sobre el folículo, sin aumentar el riesgo de quemadura. Esto explica que un equipo bien dotado de enfriamiento amplíe el rango de fototipos que se pueden tratar con seguridad.
Cuántas sesiones, y por qué ese espaciado
El protocolo de referencia es de aproximadamente 10 sesiones, espaciadas cada 6 semanas, según la zona tratada y su carácter hormonodependiente o no.
Este espaciado no es arbitrario: en un momento dado, solo una parte de los folículos pilosos está en fase de crecimiento activo (fase anágena), la única fase en la que el láser es realmente eficaz. Los demás folículos están en fase de reposo o de caída. Repartir las sesiones a lo largo de varios meses permite tratar progresivamente el conjunto de los folículos a medida que vuelven a activarse.
Para recordar: un protocolo de depilación láser se planifica a lo largo de varios meses. Una o dos sesiones aisladas ralentizan el crecimiento, pero no producen la reducción duradera esperada.
Zonas hormonodependientes: un ritmo diferente
Algunas zonas (mentón, labio superior, torso o espalda en el hombre) se denominan hormonodependientes: el recrecimiento está influido por las hormonas, lo que puede provocar la aparición de nuevos vellos con el tiempo, independientemente del propio protocolo láser. En estas zonas, el número de sesiones a veces se revisa al alza, y las sesiones de mantenimiento ocasionales siguen siendo útiles más allá del protocolo inicial.
Qué hacer si el crecimiento se ralentiza sin desaparecer por completo
Es normal observar, tras varias sesiones, un vello más fino y más ralo en lugar de una desaparición total e inmediata. Esta ralentización progresiva es la señal de que el tratamiento actúa sobre los folículos aún activos; los vellos residuales, a menudo más finos y menos pigmentados, son en sí mismos cada vez menos sensibles al láser a medida que avanza el protocolo, lo que explica por qué las últimas sesiones a veces requieren un poco de paciencia.
Las zonas más frecuentemente tratadas
La depilación láser se adapta a zonas muy variadas, tanto en mujeres como en hombres:
- Axilas: zona frecuente, resultados rápidos y duraderos.
- Ingle: clásica, en forma de bikini o integral según la preferencia.
- Medias piernas: pantorrillas y rodillas.
- Hombros y espalda: zonas extensas, muy solicitadas en el hombre.
- Pómulos y contorno de barba: diseño preciso del rostro y de la barba.
- Surco interglúteo: zona íntima, tratada con discreción.
Antes y después de una sesión: las precauciones a conocer
Antes de la sesión: la zona debe afeitarse 24 a 48 horas antes de la cita (nunca depilarse con cera o pinzas). Hay que evitar cualquier exposición solar o autobronceador en las 4 semanas anteriores, ya que una piel bronceada aumenta el riesgo de quemadura.
Después de la sesión: una protección solar SPF 50 estricta durante 4 semanas, una buena hidratación, la ausencia de exfoliación durante una semana y la ausencia de sauna durante 48 horas permiten que la piel se recupere en buenas condiciones.
Quién debe posponer o evitar la depilación láser
Algunas situaciones contraindican, temporal o definitivamente, una sesión:
- Embarazo y lactancia.
- Exposición solar reciente o piel actualmente bronceada.
- Toma de medicamentos fotosensibilizantes (retinoides, ciertos antibióticos).
- Antecedentes de cicatrices queloides en la zona a tratar.
Es precisamente para identificar estas situaciones que una primera consulta médica precede a todo protocolo: el Dr. Mergui evalúa la piel, el tipo de vello y los antecedentes antes de definir un plan de sesiones personalizado. Las mismas precauciones solares se aplican, por cierto, a la mayoría de los tratamientos láser, por ejemplo para el rejuvenecimiento cutáneo.
En resumen
- La depilación láser se dirige al folículo piloso gracias a la melanina que contiene, sin dañar la piel si los ajustes son adecuados.
- Un protocolo completo cuenta con aproximadamente 10 sesiones espaciadas cada 6 semanas, para seguir el ciclo de crecimiento del vello.
- La plataforma Alma Harmony XL Pro permite tratar todos los fototipos con seguridad, gracias a su enfriamiento integrado.
- El resultado es una reducción duradera del 80 al 90 % del vello, no una eliminación garantizada al 100 % de por vida.
¿Está considerando una depilación láser en Tel Aviv y desea una opinión médica antes de iniciar un protocolo? Pida cita en la consulta del Dr. Mergui, 8A Frishman.
Este artículo tiene una finalidad informativa y no sustituye a una consulta médica. Solo un examen de su piel y de su vello permite definir un protocolo adecuado.
Este artículo está redactado y revisado por el Dr. Dylan Mergui, médico francófono en Tel Aviv (medicina general, estética y tratamientos láser). Tiene una finalidad informativa y no sustituye una consulta médica.
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