Salud y Prevención
Cribado de ITS en Tel Aviv: con qué frecuencia, en español
Muchas infecciones de transmisión sexual no provocan ningún síntoma visible, lo que hace que el cribado regular sea más útil de lo que se piensa. Aun así, hay que saber con qué frecuencia y qué cubre realmente un cribado. Estas son las claves que hay que conocer, en español.
Por qué el cribado no debe esperar a los síntomas
Es la trampa más frecuente: esperar a una señal visible para plantearse un cribado. Sin embargo, numerosas infecciones de transmisión sexual evolucionan de forma silenciosa, a veces durante meses, sin provocar ninguna molestia particular, mientras siguen siendo transmisibles a una pareja. La clamidia ilustra bien esta trampa: hasta el 70 % de las mujeres infectadas no presentan ningún síntoma, aunque siguen siendo contagiosas y expuestas a un riesgo de complicaciones si la infección no se trata.
El cribado regular, independiente de los síntomas, sigue siendo por tanto la única forma fiable de saber realmente en qué situación se encuentra uno.
Con qué frecuencia hacerse un cribado
No existe una frecuencia universal válida para todo el mundo: el ritmo adecuado depende de su situación personal.
Pareja única y estable
En esta situación, un cribado anual se considera generalmente una base razonable, en particular con motivo de un primer chequeo de salud o de un cambio de situación.
Parejas múltiples o relaciones sin protección
En este caso, se aconseja generalmente un ritmo más frecuente, del orden de cada 3 a 6 meses. Algunas situaciones específicas (por ejemplo, para las personas que siguen una PrEP) implican un seguimiento aún más regular, integrado en el propio protocolo de prevención.
Para recordar: el cribado no es un gesto puntual reservado a la preocupación. Es un hábito de rutina, cuyo ritmo se ajusta a su situación real, a revisar con su médico.
Qué cubre un cribado completo
Un cribado clásico explora generalmente varias infecciones a la vez: el VIH, la sífilis, las hepatitis, así como la clamidia y la gonorrea. La lista exacta de pruebas se adapta a su situación, sus antecedentes y el tipo de relaciones concernidas, y se comenta con su médico antes del análisis de sangre.
Lo que ocurre en concreto durante la cita
El cribado se basa generalmente en un simple análisis de sangre, completado según los casos con una toma de muestra local dirigida para ciertas infecciones. Todo se realiza en una sola consulta, sin preparación particular, y los resultados se comentan después con su médico en lugar de dejarse a su única interpretación.
Un tipo de muestra diferente según la infección buscada
No todas las ITS se buscan de la misma manera. El VIH, la sífilis y las hepatitis se detectan mediante un simple análisis de sangre. La clamidia y la gonorrea se buscan generalmente mediante una muestra de orina, a veces completada con un hisopo local según las prácticas sexuales. Es esta combinación de muestras, adaptada a su situación, la que permite cubrir varias infecciones en una sola cita.
Tras un resultado positivo: los pasos a seguir
Un cribado positivo no es una fatalidad: la mayoría de las ITS bacterianas se tratan eficazmente, y el VIH se controla de forma duradera con un tratamiento bien seguido. Algunos principios sencillos guían la continuación de la atención:
- Informar a las parejas recientes, para que ellas también puedan hacerse un cribado y tratarse si es necesario.
- Mantener la protección hasta el final del tratamiento y la confirmación de su buena eficacia.
- Repetir una prueba de control después del tratamiento, para confirmar la curación en lugar de darla por supuesta.
Estos pasos se explican y se acompañan por su médico en cada consulta, sin juicios ni prisas.
Los momentos en los que un cribado es especialmente recomendable
- Antes de dejar de usar el preservativo con una nueva pareja, idealmente para ambas personas implicadas.
- Después de una relación sin protección o en caso de duda sobre una exposición.
- Con motivo de un chequeo de salud, especialmente con ocasión de un chequeo anual o de una instalación en un nuevo país.
Confidencialidad: un marco sin juicios
Hablar de la propia vida sexual nunca es del todo trivial, y menos aún en un idioma que no es el propio. Poder describir su situación con precisión, sin aproximaciones de vocabulario ni incomodidad, cambia concretamente la calidad de la atención. Esto es lo que permite una consulta en español, en un marco médico confidencial, al igual que para la anticoncepción o cualquier otra cuestión de salud sexual.
En resumen
- Muchas ITS son silenciosas (hasta el 70 % de las clamidias en la mujer): no hay que esperar a los síntomas para hacerse un cribado.
- La frecuencia depende de su situación: anual para una pareja única, cada 3 a 6 meses en caso de riesgo más elevado.
- Un cribado completo cubre generalmente VIH, sífilis, hepatitis, clamidia y gonorrea, mediante un análisis de sangre y/o una muestra de orina según la infección.
- En caso de resultado positivo: informar a las parejas, mantener la protección y repetir una prueba de control después del tratamiento.
- Es un gesto sencillo, realizable en una sola consulta, en un marco confidencial y sin juicios.
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Este artículo tiene una finalidad informativa y no sustituye a una consulta médica. Solo un médico puede definir las pruebas y el ritmo de cribado adecuados a su situación.
Este artículo está redactado y revisado por el Dr. Dylan Mergui, médico francófono en Tel Aviv (medicina general, estética y tratamientos láser). Tiene una finalidad informativa y no sustituye una consulta médica.


